




El Parque Nacional de los Picos de Europa y sus diferentes hábitats son el espacio ideal para el avistamiento de aves alpinas. Sus paredes rocosas, bosques y pastizales alpinos albergan poblaciones de especies residentes tan vistosas como el águila real (Aquila chrysaetos), el treparriscos (Tichodroma muraria), el quebratahuesos (Gypaetus barbatus) o el buitre leonado (Gyps fulvus), e importantes para entender este ecosistema como el acentor alpino (Prunella collaris), el gorrión alpino (Montifrigilla nivalis) y el verderón serrano (Serinus citrinella).
Nuestra excursión comienza en el corazón del Parque Nacional.
Tan pronto como revisamos el pronóstico meteorológico nos ponemos a caminar hacia los puntos de avistamiento. El camino se abre ante nosotros a lo largo del valle. Desde el río adivinamos las mejores zonas, las más aéreas y salvajes. Tras una hora de recorrido hemos llegado a nuestro primer objetivo. Paramos para acomodarnos y descansar lo justo pues ahora tenemos la oportunidad de deleitarnos con el esplendor de la naturaleza alpina. ¡Vamos a buscar las aves!
Nuestro guía te introducirá en la ecología de estas montañas y te contará las peculiaridades de las especies que observemos. Comenzamos buscando siluetas en los cielos hasta que el sol ilumina las canales y zonas más enriscadas, hacia donde nosotros volvemos ahora la mirada y mantenemos el paso. Casi a media mañana estamos en nuestro segundo punto de avistamiento buscando aves más pequeñas y de hábitos gregarios. ¡La experiencia es íntima, bonita, saludable y sostenible!
El camino de vuelta es un paseo hasta el pueblo donde no podemos dejar de disfrutar los buenos alimentos locales.