




La cueva Mur, ubicada en el corazón de Ramales de la Victoria, es uno de los destinos más completos para practicar espeleología en Cantabria. Famosa por su recorrido circular lleno de contrastes, esta experiencia está diseñada para quienes buscan un reto físico y visual a través de pasajes estrechos, grandes salas y espectaculares descensos en vertical. Un verdadero tesoro natural para los amantes de la aventura subterránea.
Un descenso técnico hasta la Gran Sala de la cueva Mur
La ruta comienza accediendo por una pequeña ventana en la roca, que nos introduce directamente en el mundo subterráneo de la cueva Mur. Tras un laminador inicial y varios pasamanos, se alcanza el primer rapel de 15 metros. A partir de ahí, los desafíos se intensifican: el segundo rapel de 40 metros nos lleva a una majestuosa sala decorada con estalactitas, estalagmitas y formaciones excéntricas únicas.
Del paso de los Retales a la Galería del Coral
Una vez superado el descenso, se asciende hacia la sala del campamento para continuar por el paso de los Retales, uno de los más emocionantes del recorrido. Tras este estrecho pasaje se llega a la Galería del Coral, una zona adornada por formaciones cristalinas y colores vivos. Desde aquí, se completa el circuito regresando al rapel de 40 metros, cerrando una travesía subterránea inolvidable.
¿Es necesario tener experiencia previa en espeleología?
No es imprescindible, pero se recomienda tener buena forma física. La cueva Mur presenta pasajes técnicos y varios rapeles verticales, aunque nuestros guías te asistirán en todo momento.
¿Qué debo llevar para la actividad?
Ropa cómoda, de secado rápido, chaqueta impermeable y calzado resistente. También una muda de ropa seca para después de la actividad.
¿Cuáles son los momentos más desafiantes del recorrido?
El rapel de 40 metros y el paso de los Retales son los puntos más técnicos y emocionantes de la cueva Mur, diseñados para quienes buscan una experiencia exigente.