Javier Pedrosa
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Historias reales de nuestros anfitriones y viajeros en Cantabria y Asturias.
Cada año, con la llegada del otoño los bosques asturianos acogen uno de los espectáculos más notables de la vida salvaje: la berrea. Los grandes ciervos (Cervus elaphus), en su apogeo de tensión sexual, reclaman con roncos berridos la presencia de las hembras susceptibles de ser cubiertas. Al amanecer y al atardecer, los venados proclaman su virilidad a los cuatro vientos y no es extraño oírlos, aún con mayor intensidad los días húmedos y de finas lluvias, en los claros abiertos en la espesura del bosque caducifolio asturiano.
¡Aquí comienza la aventura!
La excursión comienza tras el encuentro con tu guía en la pintoresca aldea de Espinaredo, que pronto abandonamos para dirigirnos al monte. Con todo lo necesario en las mochilas ascendemos ahora atravesando el bosque y disfrutando de su olor y sus sonidos. Rápidamente hemos salvado el desnivel que nos separaba de los venados y nos instalamos para empezar a buscar los animales. Desde nuestro mirador, escuchamos y observamos los venados hasta la caída del sol, cuando, como el día, llega a su fin.
Javier Pedrosa
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Estamos encantados de recibirte en esta experiencia rural.
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