




Una vía ferrata consiste en recorrer un itinerario vertical equipado con diverso material: clavos, grapas, pasamanos, cadenas, puentes colgantes y tirolinas, que permiten acceder con seguridad a zonas de difícil acceso para senderistas o no habituados a la escalada. No es necesario tener experiencia previa, pero si no tener miedo a la altura. La seguridad corre a cargo de un cable de acero instalado en toda la vía y el arnés provisto de un disipador de energía y mosquetones especiales. Además en todo momento la actividad es supervisada y guiada por un guía titulado especialista.
La actividad tiene una duración de 3 horas.
¿Te animas a hacer la Vía Ferrata de La Hermida?